A. Balmis. Breve reseña biográfica:
Nacido en Alicante (España), el 2 de diciembre de 1753, Balmis se trasladó aLa Habana, y más tarde a la Ciudad de México. En la Ciudad de México sirvió como primer cirujano en el Hospital de San Juan de Dios. Allí pudo estudiar remedios para enfermedades venéreas (hoy llamadas infecciones de transmisión sexual), que le serviría para publicar más tarde el Tratado de las virtudes del agave y la begonia (Madrid, 1794).
De vuelta en España, llegó a ser el médico personal de Carlos IV. Persuadió al Rey de enviar una expedición a América a propagar la recién descubierta vacuna de la viruela. Balmis y Josep Salvany i Lleopart fueron el alma de la expedición, la cual partió del puerto de La Coruña el 30 de noviembre de1803. De allí viajó a San Juan de Puerto Rico, La Guaira, Puerto Cabello,Caracas, La Habana, Mérida, Veracruz y la Ciudad de México. La vacuna llegó a lugares tan lejanos como a Texas en el norte y a Nueva Granada en el sur. Aunque no el propio Balmis, otros miembros de su expedición, entre ellos el doctor Salvany, llevaron la vacuna a América del Sur, hasta Chiloé, en la actual República de Chile, y en esa época el territorio más al sur bajo dominio español en el Pacífico.
Su nombre ha quedado vinculado a la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna.
B. Contexto histórico e importancia de la expedición:
¿Qué pudo ser tan grande como para merecer tal exageración? Ciertamente, la pluma del cronista camina por un terreno que va mucho más allá del simple reconocimiento, otorgando a esa expedición carta de odisea inmortal. Sí, en su tiempo se consideró, no sólo en España sino también en gran parte del planeta, como una de las gestas científicas y filantrópicas más grandes jamás realizadas. Hoy, sin embargo, apenas es recordada gracias a algunas novelas y al trabajo de un reducido número de especialistas en historia de la medicina. Aquello que parecíapropio de un trabajo de Hércules, duerme hoy arropado por el polvo que acumulan los viejos libros de historia que apenas son visitados por el común de los mortales. Pero, y he aquí lo más terrible, también la memoria de la enfermedad que fue combatida en aquella expedición comienza a languidecer. Si se menciona hoy la palabra viruela, ya no recorre el espinazo de quien lo escuche un escalofrío de terror, si acaso vendrán a la mente algunas imágenes borrosas de gentes manchadas por costras indefinidas y poco más, como si de un mal recuerdo perdido en la historia se tratara. Y, sin embargo, la viruela acompañó a la humanidad mucho tiempo, demasiado, causando horrendos padecimientos. Así, por ejemplo, se refería a la viruela el Semanario Pintoresco Español en 1836, cuando ya la vacuna estaba haciendo retroceder al monstruo:
C. Comentario e impresión personal.
Personalmente es un tema que me ha llamado bastante la atención. Me pregunto como este hombre pudo llegar a sacar una conclusión para extinguir esta barbaridad. Me ha sorprendido el trabajo realizado y, por su puesto, me ha encantado leerlo y pensar que tal vez gracias a él muchas personas lo pudieron evitar en esa época. Magnífico y sorprendente.
D. Fuentes bibliográficas:
- https://www.google.es/search?q=la+viruela&espv=2&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwj-6ZeEjunLAhXJ2xoKHaDXBWgQ_AUIBygB&biw=1600&bih=799#imgrc=zvLAtTl3S9F94M%3A
- http://www.alpoma.net/tecob/?p=6704
- https://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Javier_Balmis#Biograf.C3.ADa



Bien Nuria, y bien por subir el trabajo en tiempo...
ResponderEliminarFaltaría por contar cómo se logró llevar la vacuna con el virus vivo, desde España a América....Cuántos niños se llevaron en el barco y su procedencia. Qué se hacía con los niños para mantener el inóculo activo y por qué niños..
Así estará completo!
Ánimo!!
Indica tambièn en qué años se desarrolló la expedición.
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